Por fin, tras mis últimas aventuras, un poco desafortunadas, entre lo de la cámara, las fuerzas del orden público de China, las ciudades que no merecen la pena ver, pues me tocó un poco de suerte. Esta vez, visité Chengdu, que es la capital de la provincia de Sichuan, la provincia de la comida picante. Es una ciudad grande, pero no la típica ciudad gigante china, fea, sucia, y todas esas cosas malas.